Ampay, Fujimori

Octubre 15th, 2009 leepiensayaktua

Da cólera ver a Alberto Fujimori paseando por la DIROES cual Pedro por su casa, fuera de las instalaciones carcelarias que le corresponden en su condición de sentenciado por diversos delitos.

Da cólera contemplar como, a su costado, está el jefe de la DIROES, avalando que el reo esté dando vueltas al lado del ex horno crematorio de droga en lo que fue el Fundo Barbadillo. Curiosa paradoja del ex gobernante en cuyo mandato el Perú estuvo más cerca que nunca de ser un narco Estado (¿Recuerdan las grandes cantidades de droga hallada en el avión presidencial?).

Da cólera recordar que no es la primera vez que se cuestiona el régimen carcelario y las gollerías que tiene este delincuente en su prisión dorada. Primero se suavizó su régimen extrañamente mientras era procesado, luego entraban desde Los Iracundos hasta brujas y sus partidarios de toda la vida cuando les daba la gana, hasta el jefe de la prisión que le prestaba su celular de la chamba para que haga llamadas de larga distancia a Japón. Toda una serie de privilegios tolerados por esa entidad inoperativa llamada Instituto Nacional Penitenciario y sus respectivos jefes.

Da cólera saber que, mientras este delincuente confeso hace lo que le da la gana en su celda, miles de presos pasan por condiciones infrahumanas en muchos centros penitenciarios que ni siquiera merecerían el nómbre de cárcel. Ya ni hablemos de rehabilitación o resocialización. Esos son conceptos extraños para funcionarios que mezclan a reos primarios con delincuentes avezados, que permiten la proliferación de la tuberculosis y el VIH en las prisiones, que permiten tonos tipo discoteca en alguno de los pabellones de una prisión y donde la palabra derechos parece ser desconocida.

Da cólera ver al procesado vocero de los fujimoristas esgrimir pobres argumentos en su cuenta en Twitter. Más rabia da aún ver como algunos periodistas lo tratan con guantes de seda “porque son sus patas” o porque quieren tener una primicia. Como también la da ver como cierta encuestadora se echa ante la hija de un delincuente cuyo único plan de gobierno es liberar a su “api”. Pobre gente.

Da cólera escuchar a los fujimoristas hablar de “persecusión”. ¿La de un Poder Ejecutivo que le permite un régimen carcelario tan laxo? ¿La de un Poder Legislativo donde presiden la Comisión de Justicia y Derechos Humanos – vaya ironía – y donde votan siempre con el gobierno? ¿La de un Poder Judicial que los ha exculpado en los casos en los que no existían pruebas para condenarlos? ¿La de medios de comunicación cada vez más complacientes con la candidata del “hola, besho, abrasho”?

Da cólera escuchar justificaciones para no trasladar a Fujimori a una cárcel común del tipo “fue Presidente de la República”. Olvidan que fue un golpista, alguien que pescaba con recursos del Estado en la selva mientras capturaban a Abimael Guzmán, alguien que es autor mediato de homicidio calificado y secuestro agravado, un confeso corrupto y chuponeador y un cobarde que huyó al Japón y renunció por fax. Hablamos de un sujeto que fue vacado de la Presidencia de la República, a la que insultó con sus actos, por incapacidad moral permanente.

Y, sobre todo, da cólera que este sujeto no esté donde corresponde, una prisión común para un delincuente común.

Fuente: http://www.desdeeltercerpiso.com/2009/10/ampay-fujimori/

Avelino Guillen explica la decisión de Fujimori

Octubre 1st, 2009 leepiensayaktua YouTube Preview Image

¡Soy culpable!

Septiembre 29th, 2009 leepiensayaktua

kenjaminPor Otra Mirada

El día lunes se dio inicio al cuarto juicio contra el condenado Alberto Fujimori por los casos de compra de congresistas tránsfugas, espionaje telefónico y compra de medios de comunicación. Sin embargo, este sería un juicio corto pues, al igual que en el anterior por la entrega de 15 millones de dólares a Vladimiro Montesinos, el proceso ha concluido de modo anticipado ya que Fujimori ha aceptado por completo la acusación fiscal¹. La fiscalía ha pedido ocho años de prisión para Fujimori, 5 millones de soles de reparación para el Estado y 3 millones para las víctimas de interceptación telefónica.

Este juicio, sin embargo, es distinto al anterior en cuanto a las implicancias que tendría seguir el proceso completo. Si bien el acusado acepta su culpabilidad en los hechos, la conclusión anticipada le permite a Fujimori evitar la confrontación en un juicio público, de modo que la larga fila de testigos en su contra no declarará de manera contundente ni a la vista de todos. De esta manera, evitaría también la sobreexposición negativa de su hija, Keiko Fujimori, su carta para el indulto de ser elegida Presidenta del Perú en el 2011. Recordemos que la candidata fujimorista defiende y apoya a su padre quien, el día de ayer, ha aceptado ser corrupto. Una candidata defendiendo a la corrupción no es una buena opción de cara a las próximas elecciones presidenciales.
 
Pero, por otro lado, hay una serie de personajes, tanto del escenario político como relacionados con los medios de comunicación, que saldrían a la luz durante este proceso. Al tratarse de un juicio en el cual la confrontación sería nula, ¿cuántos personajes que por ahí habrían desfilado se están salvando? Y, lo que es más importante, ¿por qué se siguen salvando? Se trata nada menos que de 99 testigos cuyas declaraciones pintarían de cuerpo entero la corrupción vergonzosa del gobierno de Alberto Fujimori, corrupción en la cual hay muchos implicados que siguen paseándose por el escenario político sin que sus actos hayan sido sancionados. ¿Quiénes son? y ¿dónde están? Son preguntas que siguen sin respuesta.
 
Pero además, aparte de la estrategia del ex dictador, es muy relevante y debe servir de ejemplo negativo el que un ex mandatario sea condenado también por delitos tan graves como peculado, interceptación telefónica, corrupción de funcionarios y cohecho activo. Esto no solo sirve de precedente para los representantes políticos y para la ciudadanía, sino que además resalta la importancia de que los mandatarios actúen respetando las leyes del país pues de lo contrario, tendrán que responder a la justicia. 

Fuente: http://blog.otramirada.pe/2009/09/29/%c2%a1soy-culpable/