Exhuman los cadáveres de 25 niños asesinados durante la década del 80

20091223_1_15_4Hallazgo. Testigos aseguran que habrían sido víctimas de malos militares. Primera Fiscalía Penal Supraprovincial de Ayacucho ordenó diligencia luego de 26 años. La ubicación fue posible por declaración de campesinos.

Elías Navarro. Ayacucho.

Peritos del Equipo Forense Especializado del Ministerio Público de Ayacucho exhumaron 30 cadáveres, entre ellos los cuerpos de 25 niños que presuntamente habrían sido asesinados por una patrulla militar en la provincia de Víctor Fajardo, en noviembre de 1983, según diversos testimonios recogidos por la Fiscalía.

La exhumación de los cuerpos se realizó por disposición de la Primera Fiscalía Penal Supraprovincial de Ayacucho, luego de que esta recibiera la declaración de cinco personas que aseguran que  efectivos del Ejército perpetraron el crimen, y con cuyos testimonios colaboraron a ubicar las fosas.

Proceso de exhumación

Las excavaciones se realizaron entre el 14 y 20 de diciembre en la comunidad de Umasi, distrito de Canaria, provincia de Víctor Fajardo, a nueve horas de Huamanga.

Durante estos días los peritos Flavio Estrada, Máximo Banda, Aldo Lara, Pablo Jareca y Jerson Parra, dirigidos por el arqueólogo Luis Rueda, abrieron tres fosas comunes y recuperaron 30 cadáveres (25 niños y 5 adultos).

A medida que cavaban, descubrieron con desconcierto que la mayoría eran cuerpos de menores de edad que se encontraban apiñados unos sobre otros y aún lucían sus uniformes escolares.

A pesar de haber transcurrido 26 años y la dificultad en la recuperación de los restos por el terreno fangoso, estos aún se encontraban en regular estado de conservación y evidenciaban la atrocidad con la que fueron enterrados.

Ubicación del terreno

Las tres fosas se encuentran a 60 metros de la parte posterior de la Escuela de Primaria de Umasi. Mientras la primera y segundaestán separadas por 1.80 metros, la tercera tumba clandestina se encontraba a unos dos metros.

En la primera excavación, los cadáveres fueron encontrados apiñados unos sobre otros, los primeros restos humanos aparecieron a tan solo 80 centímetros de la superficie, donde los peritos recuperaron, aproximadamente, entre 15 y 17 cuerpos.

Por otro lado, en la segunda fosa común, los cadáveres estaban enterrados a 1.60 metros de profundidad, donde se ubicaron los restos de 14 personas, en su mayoría menores de edad.

En la última de las fosas, los expertos solo exhumaron dos cadáveres que estaban sepultados a 90 centímetros de profundidad. Comuneros de la zona y presuntos testigos del crimen fueron testigos del proceso de desentierro.

Niños eran reclutados por SL

Según el testimonio brindado a la Fiscalía, el 25 de noviembre de 1983 Sendero Luminoso incursionó en la comunidad de Raccaya y reclutó –por lo menos– a 40 personas, en su mayoría escolares de uno y otro sexo que cursaban el cuarto y quinto grado de primaria.

Obligados por los senderistas, se desplazaron más de diez horas de caminata y al día siguiente buscaron refugio y comida en el centro educativo de Umasi.

Al enterarse de la presencia senderista, un profesor del centro educativo se dirigió a contar los hechos a la Base Militar de Canaria.

Al amanecer del 27 de noviembre, dos convoys de militares fueron a su encuentro. Primero llegaron hasta el paraje de Chalhuamayo, donde dejaron sus vehículos para desplazarse en dos patrullas a pie hacia Umasi.

Una vez en la comunidad, rodearon la escuela y lanzaron granadas de guerra a dos aulas, resultando herido niños y terroristas, donde estos últimos se rindieron.

Los militares capturaron a todos y separaron a hombres, mujeres y niños. Los soldados habrían violado a las niñas y mujeres, y luego asesinados a los campesinos a quemarropa con fusil.

“Un testigo dijo que participó del entierro en dos grandes fosas, y contó que como habían sobrado dos cuerpos, enterraron estos en una tercera, Justo así los hallamos”, relató el perito Máximo Banda.

Datos

Investigación. La Defensoría del Pueblo anunció que realizará el seguimiento del caso, luego de conocer la exhumación efectuada por  la Fiscalía. Del mismo modo, la Asociación Pro Derechos Humanos fue notificada.

Análisis. Los cadáveres de las 30 personas serán analizados en el laboratorio del equipo forense especializado de Ayacucho con el objeto de definir en el breve plazo la identidad, el sexo y las causas de estas muertes.

FFAA controlaban provincias de Ayacucho

Diciembre de 1982 –durante el segundo gobierno del arquitecto Fernando Belaunde Terry– fue el último mes que la Policía Nacional del Perú mantiene el control sobre la región de Ayacucho. El Ejército y las Fuerzas Armadas toman el control interno de la zona de emergencia. La Base Militar de Canaria dependía a su vez de la Base Militar “Los Cabitos” a cargo del general EP Clemente Noel Moral, en ese entonces jefe Político y Militar de Ayacucho y Huancavelica.

Medios de comunicación de la época recogen denuncias que indicaban que las Fuerzas Armadas cometían excesos al luchar contra la subversión, que implicaba la ejecución de civiles. Tales  versiones fueron rechazadas en distintas oportunidades por el propio mandatario y el ministro del Interior, Fernando Rincón Bazo.

Trascendió que la exhumación se ha realizado netamente con la información recogida por la Primera Fiscalía Supraprovincial de Ayacucho, detalles que luego han sido notificados a organismos de derechos humanos.

Este caso se sumaría a crímenes perpetrados   durante la época de violencia social en Perú que provocó desapariciones forzadas y crímenes a mansalva de Sendero Luminoso y de las FFAA.

Tomado de http://www.larepublica.pe/archive/all/larepublica/20091223/4/node/240135/todos/15

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